Riesgos de salud al consumir carne roja

Los estudios que examinan los riesgos para la salud del consumo de carnes rojas y procesadas han arrojado resultados contradictorios, pero las actuales directrices dietéticas de los Estados Unidos recomiendan limitar la ingesta de estos alimentos a una porción por semana.

Un nuevo meta-análisis apoya esa recomendación, sugiriendo que un mayor consumo de carne procesada, carne roja no procesada e, inesperadamente, aves de corral -pero no pescado- se asocia significativamente con un pequeño aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares incidentes (CVD), que incluyen muertes cardiovasculares.

Además, en un gran estudio de seis cohortes se constata que un mayor consumo de carne procesada y de carne roja no procesada, pero no de aves de corral o de pescado, se correlaciona significativamente con un pequeño aumento del riesgo de mortalidad por todas las causas.

El análisis informa de un aumento de los riesgos relativos de estas asociaciones que oscilan entre el 3% y el 7% aproximadamente y un aumento de los riesgos absolutos de menos del 2% durante un período de seguimiento que duró hasta 30 años.

Sin embargo, el mejor camino a seguir no es realizar más ensayos, sino utilizar técnicas modernas como la metabolómica y el análisis microbiano para comprender por qué estas carnes promueven la enfermedad y la mortalidad.