Parkinson: efecto protector de la cafeína

Un nuevo estudio ha añadido apoyo a la idea de que el consumo de café se asocia con un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson y sugiere que la cafeína puede ser particularmente beneficiosa para los individuos con una mutación genética vinculada a la enfermedad.

El estudio demostró que los niveles de cafeína eran inferiores en los pacientes con enfermedad de Parkinson en comparación con las personas de control, pero esta diferencia era mucho mayor en los individuos portadores de una mutación en el gen de la quinasa 2 repetida rica en leucina (LRRK2).

Las mutaciones en el gen LRRK2 son el principal factor que contribuye al desarrollo genético de la enfermedad de Parkinson. Tales mutaciones son relativamente raras. Las tasas varían entre los diferentes grupos étnicos y raciales; están presentes en menos del 1% de los individuos blancos.

Aunque las mutaciones de este gen están fuertemente vinculadas a la enfermedad de Parkinson, sólo alrededor del 30% de los portadores desarrollan la enfermedad.

Los investigadores llevaron a cabo un perfil metabolómico de 368 individuos que habían sido inscritos en el Consorcio de Cohortes de LRRK2. De ellos, 188 tenían la enfermedad de Parkinson, y 180 no la tenían. De las 368 personas incluidas, 233 portaban mutaciones en el gen LRRK2 - 118 con enfermedad de Parkinson, y 115 que no tenían Parkinson.

Los resultados mostraron que entre los individuos con una copia normal del gen LRRK2, para aquellos con enfermedad de Parkinson, la concentración plasmática de cafeína era un 31% más baja en comparación con los individuos sin Parkinson.

Entre las personas portadoras de mutaciones del gen LRRK2, para quienes tenían Parkinson, la concentración plasmática de cafeína era un 76% más baja que entre los que no tenían Parkinson.

Los portadores de la mutación genética que tenían Parkinson también consumían menos cafeína en su dieta. Los portadores del gen con Parkinson consumieron un 41% menos de cafeína por día que los que no tenían Parkinson, tanto con como sin la mutación genética

Los datos aún no son lo suficientemente fuertes como para recomendar el aumento del consumo de café para reducir el riesgo de Parkinson en los individuos con mutaciones de LRRK2.

La cafeína bloquea el receptor de la adenosina A2A, que se expresa altamente en la parte del cerebro afectada por el Parkinson, y que el gen LRRK2 está implicado también en esta área. En estudios con animales, se ha encontrado que el bloqueo del A2A tiene potenciales efectos neuroprotectores, incluyendo la reducción de la inflamación y el proceso de excitación tóxica.