Nueva esperanza para la ELA

Dos estudios tempranos están creando esperanzas de que algunas formas genéticas de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) pueden ser tratadas.

Ambos estudios investigaron los beneficios potenciales de la supresión de la actividad tóxica en las células de un gen mutante (SOD1) que codifica la superóxido dismutasa 1 (SOD1) en pacientes con ELA.

Un estudio investigó el oligonucleótido en antisentido (ASO) tofersen (Biogen); el otro estudio examinó la supresión de genes mediada por vectores virales.

Los prometedores resultados de los estudios señalan el comienzo de un nuevo enfoque de precisión basado en la medicina para el tratamiento de la ELA

La ELA es un trastorno de degeneración progresiva de las neuronas motoras superiores e inferiores. Típicamente lleva a la muerte por fallo respiratorio dentro de los 5 años de la aparición de los síntomas.

Los factores genéticos son responsables de aproximadamente la mitad de la variación del riesgo de ELA. En las poblaciones de origen europeo, las variantes en la SOD1 representan un estimado del 13% al 20% de la ELA familiar, aunque esta tasa varía en todo el mundo.

Aunque la SOD1 no es la variante más común en la ELA, es con la que los investigadores están más familiarizados y ha sido estudiada en un modelo animal.

El ASO es un pequeño trozo de ácido nucleico que entra en las neuronas de la médula espinal y el cerebro.

El ASO se une al gen SOD1 y destruye la proteína SOD1, que es el motor tóxico que impulsa la enfermedad, mata las neuronas y hace que los pacientes tengan pérdida de función y eventualmente mueran.

En el segundo estudio, los investigadores evaluaron la seguridad de una única infusión intratecal de una terapia de vector viral diseñada para atacar a SOD1 en dos pacientes con ELA familiar. Los dos pacientes eran un hombre de 22 años cuya madre había muerto de ELA a los 45 años y un hombre de 56 años con antecedentes familiares de ELA.

El objetivo de la terapia de vectores virales es suprimir continuamente la actividad de los genes mutantes.

La principal ventaja de la terapia de genes virales es que puede ser un tratamiento de una sola vez; lo ideal sería que se utilizara para sustituir un solo gen faltante en condiciones como la fibrosis quística.

Es importante comprender cómo alterar la influencia genética en un trastorno para poder identificar tratamientos exitosos.

En lo que respecta a la ELA, al comenzar con subgrupos que tienen características genómicas específicas, los investigadores están dando nuevas esperanzas a los pacientes con riesgo genético de esta devastadora enfermedad mortal.