Neurofilamentos: utilidad en esclerosis múltiple

La cadena ligera de neurofilamentos séricos (NfL) está emergiendo como un importante biomarcador en la esclerosis múltiple (MS).

En un nuevo estudio (Sci Rep. 2020 Jun 25;10(1):10381) los autores evaluaron el valor pronóstico de los niveles séricos de NfL obtenidos cerca del momento de inicio de la EM con resultados clínicos a largo plazo.

En este estudio prospectivo de cohorte, identificaron a los pacientes con suero recogido dentro de los 5 años del primer inicio de los síntomas de la EM (línea de base) con más de 15 años de seguimiento clínico rutinario.

Se cuantificaron los niveles de NfL séricos en los pacientes y se compararon con los controles utilizando un inmunoensayo digital (SiMoA HD-1 Analyzer, Quanterix).

Sesenta y siete pacientes tuvieron una mediana de seguimiento de 18,9 años (rango 15,0-27,0).

La mediana del nivel de NfL sérico en las muestras de referencia de los pacientes fue de 10,1 pg/mL, 38,5% más alto que los niveles medianos en 37 controles (7,26 pg/mL, p = 0,004). El nivel de NfL en la línea de base fue muy útil como marcador predictivo sensible para descartar la progresión; los pacientes con niveles inferiores a 7,62 pg/mL tuvieron 4,3 veces menos probabilidades de desarrollar una puntuación EDSS de ≥ 4 (p = 0,001) y 7,1 veces menos probabilidades de desarrollar EM progresiva (p = 0,054). Los pacientes con los niveles más altos de NfL (3er-tertil, > 13.2 pg/mL) progresaron más rápidamente con una tasa anual de EDSS de 0.16 (p = 0.004), permaneciendo significativa después del ajuste por sexo, edad y tratamiento modificador de la enfermedad (p = 0.022). Este estudio demuestra que la línea de base de la sNfL está asociada con la progresión de la enfermedad clínica a largo plazo. La sNfL puede ser un marcador sensible de los malos resultados clínicos posteriores.