Hallazgos neurológicos entre los pacientes con infección severa de SARS-CoV-2

Los investigadores de Francia detallan las observaciones neurológicas de una cohorte de 58 pacientes consecutivos admitidos en dos unidades de cuidados intensivos para el tratamiento de la infección por SARS-CoV-2. Todos dieron positivo para el SARS-CoV-2 por el ensayo RT-PCR de muestras nasofaríngeas. La edad media era de 63 años; siete pacientes tenían antecedentes de un trastorno neurológico.

Los hallazgos neurológicos se registraron en el momento del ingreso o cuando se suspendió la sedación y el bloqueo neuromuscular. Se observó agitación en el 69% de los pacientes, y 26 (65%) de los 40 pacientes evaluados cumplían los criterios de confusión. Se observaron signos difusos del tracto corticoespinal en el 67% de los pacientes. Al ser dados de alta, el 33% de los 45 pacientes mostraron un síndrome disociado caracterizado por la falta de atención, la desorganización o los movimientos mal organizados a la orden.

Trece pacientes se sometieron a una resonancia magnética del cerebro (11 con imágenes de perfusión) para evaluar su encefalopatía. Ocho pacientes se sometieron a un aumento de la captación leptomeníngea. De los 11 pacientes con imágenes de perfusión, todos demostraron hipoperfusión frontotemporal bilateral. Un paciente tuvo un accidente cerebrovascular isquémico subagudo.

Ocho pacientes se sometieron a una electroencefalografía, que produjo hallazgos inespecíficos.

De siete pacientes que se sometieron al análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR), ninguno demostró una pleocitosis del LCR y todos dieron negativo para el SARS-CoV-2 en el LCR por RT-PCR.

Hoy en día no está claro en qué medida estas observaciones neurológicas pueden atribuirse directamente a la infección por el SARS-CoV-2, en contraposición a la encefalopatía debida a una enfermedad crítica, a la respuesta sistémica a la infección o a los efectos de los medicamentos.

La observación frecuente de los signos del tracto corticoespinal es notable.

La falta de virus u otros hallazgos notables en los ensayos de LCR podría deberse a la ausencia de infección del sistema nervioso central o a la escasa sensibilidad del ensayo de RT-PCR.

La apoplejía asintomática plantea la preocupación de un mayor riesgo de apoplejía en el contexto de la inflamación sistémica. El síndrome disociado en un tercio de los pacientes dados de alta indica la necesidad de un estrecho seguimiento post-hospitalario.

Los estudios futuros aclararán la patogénesis de los síndromes neurológicos del SARS-CoV-2 y guiarán el tratamiento preventivo, agudo y longitudinal.