Biomarcadores en Parkinson

En el manejo de la enfermedad de Parkinson, se necesitan con urgencia biomarcadores diagnósticos y pronósticos confiables. 

El diagnóstico de la enfermedad de Parkinson se basa principalmente en los síntomas clínicos, lo que dificulta la detección de las fases más tempranas de la enfermedad -el momento en el que el tratamiento con los fármacos modificadores de la enfermedad de próxima aparición podría tener el mayor efecto terapéutico. 

Los marcadores de pronóstico fiables podrían ayudar a predecir la respuesta a los tratamientos. La evidencia sugiere el valor diagnóstico y pronóstico potencial del LCR y de los biomarcadores sanguíneos que reflejan fielmente la fisiopatología de la enfermedad de Parkinson, tales como los subtipos de sinucleína α, las enzimas lisosómicas, los marcadores de la patología amiloide y tau, y la cadena ligera de neurofilamentos. Una combinación de múltiples biomarcadores de LCR ha surgido como un modelo de diagnóstico y pronóstico preciso. 

En cuanto al diagnóstico precoz, la medición de los agregados de sinucleína α del LCR está dando resultados preliminares alentadores. Los subtipos de α-sinucleína en sangre y la cadena ligera de neurofilamentos también están bajo investigación porque proporcionarían una herramienta no invasiva, tanto para el diagnóstico temprano y diferencial de la enfermedad de Parkinson como para los trastornos parkinsonianos atípicos, y para la monitorización de la enfermedad. 

En vista de la adopción del LCR y los biomarcadores sanguíneos para mejorar el diagnóstico y la precisión del pronóstico de la enfermedad de Parkinson, se necesita una mayor validación en grandes cohortes independientes.