¿Podemos aprender mientras dormimos?

Aprender mientras se duerme es un sueño de la humanidad, pero a menudo se considera imposible porque el sueño carece de la conciencia consciente y del entorno neuroquímico que se considera necesario para el aprendizaje.

Las pruebas actuales para el aprendizaje del sueño en humanos no son concluyentes. Para explorar las condiciones bajo las cuales podría ocurrir el aprendizaje verbal, hipotetizamos que los picos de ondas lentas conducirían al aprendizaje verbal porque los picos definen períodos de excitabilidad neural.

Mientras dormían en un sueño de ondas lentas durante una siesta, una serie de pares de palabras que comprendían pseudopalabras, por ejemplo, "tofer", y palabras alemanas reales, por ejemplo, "Haus" (casa), eran interpretadas por hombres y mujeres jóvenes de habla alemana.

Cuando la presentación de la segunda palabra de una pareja (por ejemplo, "Haus" de "tofer-house") coincidió con un pico de onda lenta en curso, aumentaron las posibilidades de que se hubiera formado y mantenido una nueva asociación semántica entre la pareja. Las asociaciones formadas por el sueño se tradujeron en asociaciones despiertas, donde guiaron las elecciones forzadas en una prueba de memoria implícita. Las reactivaciones de las asociaciones formadas por el sueño se reflejaron en aumentos de la activación cerebral medidos con fMRI en áreas corticales del lenguaje y en el hipocampo, una estructura cerebral crítica para la unión relacional.

Se infiere que la vinculación relacional implícita había ocurrido durante los picos de ondas lentas, reclutando una red hipocampo-neocortical comparable al aprendizaje de vocabulario en el estado de vigilia.